El pan de masa madre 🍞es sinónimo de tiempo, paciencia y calidad en cada detalle. Pero hay un ingrediente silencioso que puede marcar la diferencia: el agua. Utilizar agua acondicionada, como la que ofrece el sistema FV Fresh🚰, no solo mejora el sabor final, sino que también favorece el desarrollo de la fermentación natural, logrando una miga más aireada y una corteza perfecta. Al reducir impurezas y cloro, el agua permite que los microorganismos de la masa madre trabajen de manera más equilibrada, potenciando tanto la textura como el perfil aromático del pan.
